Noticias
Leave a comment

El Equinoccio y El Calendario Maya – Un Evento Serpenteante

Cada año alrededor del día 21 de marzo, cuando el día dura lo mismo que la noche, un “serpenteante” evento se produce en las antiguas ruinas de Chichén Itzá, el sitio arqueológico más famoso de Cancún. A los lados de El Castillo, la pirámide principal del lugar, puede observarse la sombra de una serpiente deslizándose por las escaleras cuando el sol alcanza su lugar en el cielo primaveral, los sorprendidos espectadores dan testimonio de la exactitud con la que los mayas observaban los ciclos de la Tierra. Expertos en el calendario Maya aseguran que este fenómeno reafirma la exactitud y precisión de este místico calendario.

El Calendario Maya

El calendario maya, que se remonta a antes del siglo V, fue creado con tal precisión que es muy admirado incluso hasta nuestros días. Sus tres partes, la cuenta larga, el Tzolkin (calendario divino) y el Haab (calendario civil), trabajan en conjunto para medir los diferentes ciclos de la Tierra y del Universo según la tradición Maya.

mayan-calendar

La Cuenta Larga

La Cuenta Larga es un calendario astronómico que representaba un ciclo universal para los mayas. Utilizaban el calendario para realizar períodos más largos de tiempo, de ahí su nombre, la Cuenta Larga. Cada ciclo en el calendario duraba 2.880.000 días, unos 7.885 años solares, y su final marcaba lo que los mayas consideraban como el renacimiento del universo. Una larga celebración al estilo del Fin de Año tenía lugar generalmente en esta fecha, marcando el comienzo de un nuevo ciclo universal.

El calendario Tzolk’in o Rueda Sagrada, utilizaba un ciclo de 260 días, el cual se cree que era una representación del ciclo de la fertilidad humana, o un marcador del tiempo que les tomaba cultivar el maíz, alimento básico en la dieta maya.
Muchos creen que los números 13 y 20 eran también de extrema importancia para los mayas, por lo tanto el calendario utiliza una serie de números 13, llamados tonos, en combinación con los 20 glifos o imágenes para conocer el tiempo. Cada tono representa un día y cada glifo representa un mes.

Al igual que las manecillas de un reloj, los dos componentes trabajaban en círculos, indicando el día y el mes en el ciclo del calendario Tzolk’in. Si bien esta forma de contar el tiempo era muy importante para los mayas, no coincidía con el año solar completo, y por lo tanto requería del uso de un calendario adicional, el Haab.

El Haab es el calendario que más se compara con el que utilizamos hoy en día. Está basado en el ciclo del sol y era utilizado para una gran variedad de actividades civiles tales como la contabilidad, la economía y la agricultura. Este calendario trabajaba en un ciclo de 360 ​​días, dejando a 5 días sin nombre al final de cada año, los cuáles se creía que eran los días en que los dioses descansaban. Durante estos cinco días “peligrosos”, cuando la Tierra era dejada sin protección, los mayas honraban a los dioses en una serie de rituales que ayudaban a motivar su regreso.

La precisión de cada uno de los calendarios permitía a los mayas construir grandes templos que marcaban ciertos eventos astronómicos durante el año.
La serpiente que aparece bajar las escaleras de El Castillo en el equinoccio de primavera en el hemisferio norte es un fenómeno único que sirve como evidencia del profundo conocimiento astronómico de la civilización maya.

chichen-itza-villa-del-palmar

 

Comments

comments